Es un destino que combina la serenidad de la naturaleza con el encanto de un paisaje invernal impresionante. Y que nos da la oportunidad de conocer el pueblo de Papá Noel.
Pasear por sus calles es adentrarse en una mezcla única de lo antiguo y lo contemporáneo, donde monumentos emblemáticos como el Palacio de Buckingham coexisten con el moderno skyline.