18-20 días
Nueva Zelanda y Polinesia Francesa
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Un viaje a Nueva Zelanda y la Polinesia Francesa es una invitación a explorar dos mundos complementarios: uno de paisajes majestuosos y otro de paraísos oceánicos. En Nueva Zelanda, las montañas, los lagos y los glaciares conviven con playas salvajes y bosques ancestrales. Recorrer el país es pasar de un mundo a otro en pocas horas: desde los fiordos imponentes del sur hasta los paisajes volcánicos del norte, todo invita a la exploración y al asombro. Además, la cultura maorí aporta una dimensión profunda y auténtica, que se vive tanto en las tradiciones como en la relación respetuosa con la tierra.
Tras la aventura en tierra firme, el viaje continúa hacia la serenidad absoluta de la Polinesia Francesa. Aquí, el tiempo parece detenerse entre las aguas color esmeralda, los bungalows flotantes y la calidez de una cultura profundamente ligada al océano. Islas como Bora Bora y Moorea ofrecen no solo playas idílicas, sino también un entorno de lujo relajado donde cada detalle está pensado para el descanso y la contemplación. Juntas, estas dos joyas del Pacífico forman un recorrido donde la naturaleza, la cultura y el bienestar se entrelazan con armonía.
Otros lugares de interés: Queenstown, Tongariro, Witianga, Kaikoura, Moorea, Maupiti, Rangiroa, etc.
La mejor época para un viaje combinado a Nueva Zelanda y la Polinesia Francesa es entre septiembre y noviembre o entre abril y mayo. Estos meses ofrecen un equilibrio ideal en clima y paisajes de ambos países.
Estás a tan solo un paso de comenzar el viaje a tu destino soñado, contáctanos y lo haremos realidad.